El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen. En lo cual no es verosímil que todos se engañen, sino que más bien esto demuestra que la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos buen sentido o razón, es naturalmente igual en todos los hombres; y, por lo tanto, que la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas.
Descartes, Rene “Discurso del método, traducción y notas Manuel garcía Morente”
<http://www.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/obligatorias/034_historia_2/textos/descartes.pdf>
El sentido común como nos cuenta Descartes es uno de esos caracteres que necesariamente está implícito en la naturaleza del hombre, y todo el que quiera si se lo propone y se encuentra en su sano juicio, puede distinguir las cosas en las que debe creer y en las que no, de otro modo el sentido común es como una especie de guía que con el discurrir de la experiencia nos va acercando a las cosas sobre las que a consideración de nuestro entendimiento del mundo se acercan más o menos a lo que consideramos real y digno de creencia y sin embargo este que fuera nuestra guía nos hace incurrir en graves equivocaciones, dándonos la impresión de la realidad y de la certeza donde no la tenemos, y es así como con nuestro entendimiento prejuiciado de sentido común damos por conocidos hechos y cosas que realmente nos son ajenos, nuestro entendimiento sucumbe a la tentación de aceptar sin reflexión que las cosas poseen unas características tales como color, forma y dureza, entre muchas otras, sin embargo como nos demuestra Russell en el capitulo primero de su libro los problemas de la filosofía, estas características que consideramos al principio y sin ayuda de la reflexión como intrínsecas en los objetos, se nos aparecen tenuemente y se desvanecen e incluso cuando cambiamos de lugar, se matizan de otra manera, es así pues como no teniendo razón de afirmar que estos caracteres le pertenecen a las cosas, nos vemos obligados a aceptar como Russell, que estas características no son propiedades intrínsecas de los objetos sino que son producto de la interacción con mis sentidos y con fenómenos externos a ellos como la radiación, la humedad, entre muchos otros. A la información que nos proporciona esta experiencia con objetos externos a nosotros la distinguiremos a la manera del autor denominándola como él datos de los sentidos, de estos datos sin embargo no puedo concluir nada, estos son la mera impresión que un objeto externo causa en los sentidos al entrar en contacto con ellos, a la acción de concientizarnos de esta información proporcionada por estos, la denominaremos según el autor citado, sensación así pues la sensación es la relación que yo desarrollo, mediatamente, con la información que me proporcionan los datos de los sentidos y que me permite clasificar los objetos en diferentes clases y organizarlos de modo que unos se distingan de otros.
Ahora teniendo previo conocimiento de estas dos nociones, trataremos de contestar a la pregunta: ¿puedo distinguir la representación de un objeto del mismo? ¿Está esta distinción implícita en el objeto?
Pues bien vamos a definir primero lo que entendemos por representación, una representación es algo que tiene una identidad con una cosa sin ser esta, por ejemplo, una fotografía de una mujer, tiene una identidad con una persona del sexo femenino que es retratada en esta, y sin embargo la foto no es la mujer, pero pensemos en virtud de que no son lo mismo ¿y si son diferentes que construye la identidad entre las dos? pues innegablemente si yo veo una foto de mi abuela, reconoceré en ella una persona que existe y no otra cosa, entonces, ¿quién o que construye la identidad entre estas dos cosas que consideramos distintas? Hemos dicho que la sensación es una acción mediata mediante la cual soy consciente de los datos de mis sentidos , por ejemplo la sensación de color o forma de un objeto, es decir que a través de esta le atribuyo ciertas características a el objeto físico, y es en virtud de estas características sobre las cuales yo creo una identidad entre un objeto y una representación de este, esta distinción no está pues implícita, ni en el objeto ni en la representación, sino que soy yo quien establece los parámetros de equivalencia entre uno y otro, no quiere decir (o por lo menos no lo considero así) que no existan unos objetos externos o físicos, a los cuales yo atribuya esas características que percibo a través del sentido y que estas correspondan o sean señal en cierta medida de estos a pesar de que yo no pueda aprehenderlas, esto me permitiría entender que varias personas (siguiendo nuestro ejemplo) que conociendo a mi abuela al verla retratada también la reconozcan, de lo cual se infiere que establecen al igual que yo, nexos entre la cosa material, el objeto físico (en el ejemplo el objeto físico es la Abuela) y una representación mental o física como es el caso de una fotografía revelada.
